[Escritos] El d铆a que Dios cre贸 a la mujer

by - martes, marzo 08, 2016





Luego de mucho trabajo, ya cansado, Dios se sent贸 a lo alto del universo para observar su creaci贸n. Hab铆an monta帽as enormes, flores ex贸ticas, agua en abundancia, todos los frutos que puedas imaginar, aves de colores tropicales, lugares ba帽ados en nieve para disfrutar del invierno eterno, paisajes rodeado de mar para zambullirnos todos los d铆as del a帽o. En resumen, su creaci贸n estaba perfecta. Hasta le hab铆a dado por crear a una especie que no entend铆a mucho, un animal que se la pasaba corriendo detr谩s de los otros sin intenci贸n de cazar, solo jugar. Un bicho raro que caminaba en dos patas y cada vez que el creador lo observaba, este estaba como perdido. Caminando sin rumbo fijo, como buscando algo.


Esta situaci贸n llam贸 mucho la atenci贸n del supremo. As铆 que de inmediato, le orden贸 a uno de sus 谩ngeles la ardua tarea vigilar a tal criatura. Dios dijo: "Querido 谩ngel, tengo una misi贸n para ti. Estoy muy cansado para entablar una conversaci贸n con este ser que anda de deambulando sin cesar por el mundo. Ve, habla con 茅l y ma帽ana domingo me traes un resumen de todo lo que le sucede. Yo ir茅 a descansar". Ese 谩ngel, muy obediente se fue a averiguar que acontec铆a. 


Pasaron las horas, lleg贸 la oscura noche y tambi茅n aconteci贸 la ma帽ana. El creador se levant贸 descansado, luego de mucho trabajo por fin hab铆a logrado pegar un ojo. Mientras desayunaba, vio que el 谩ngel al que hab铆a ordenado seguir al hombre ven铆a aleteando. Al parecer con malas noticias. "Cu茅ntame, ¿Qu茅 le sucede a esa rara criatura?" Dijo el creador. "Se帽or, es un cuento muy largo. As铆 que en vez de un caf茅, pida dos". Respondi贸 el 谩ngel. 


"Pas茅 toda la tarde y parte de la noche persiguiendo a ese ser, le quiero decir que aunque usted lo vea fuerte y alto, tiene alma de ni帽o. Juega con todos los animales que se encuentra, los persigue. Si ve un perro, intenta ladrar como 茅l. Si ve a una vaca, le hace caras raras. Y si ve a un gato, puede pasar horas haci茅ndole cari帽os. Es una criatura noble pero parece que perdi贸 el norte. No sabe a donde va, que busca. Tan solo camina y camina. Sin rumbo. Eso no es todo, por las noches, cuando decide donde dormir afirma que se siente solo. Tan solo que comienza hablar, de lo que hizo en el d铆a, de sus sue帽os, de las ganas que tiene de ser como el le贸n o correr como el ant铆lope. A m铆 parecer y me va a disculpar la opini贸n pero ese ser est谩 incompleto. No sabe a donde ir, no sabe que comer, tiene poca higiene y habla solo. Usted me dir谩." Coment贸 el obediente 谩ngel. 

Dios prest贸 mucha atenci贸n, a cada palabra de su humilde servidor. Mientras esto ocurr铆a, comenz贸 a cuestionarse: "¿Un ser incompleto? ¿C贸mo es eso posible? Le di fuerza para luchar contra las bestias m谩s feroces, le di inteligencia para resolver las disyuntivas m谩s complejas, le di pasi贸n para que amar谩 con locura, le di fe para que creyera en el amanecer, le di paz para que pudiera descansar por las noches. ¿Qu茅 me falt贸?". 

Luego de meditar y meditar, mientras desayunaba huevos benedictinos se le ocurri贸 bajar 茅l mismo a la tierra para consultarle a su rara especie que le suced铆a. Al cabo de unas horas, luego de atender las quejas de Mercurio que estaba en retrogrado, el creador encontr贸 al hombre ladrando en una monta帽a crey茅ndose un perro m谩s de la manada. 

"¿Qu茅 haces ac谩 hijo m铆o? Ladrando con estos perros de monta帽a" Pregunt贸 Dios. El hombre se qued贸 perplejo, de inmediato dej贸 de ladrar en cuatro patas y contest贸: "Se帽or, usted que tanto trabajo tiene ¿Qu茅 hace por ac谩?". Dios respondi贸: "Vengo a escucharte, me han dicho que la est谩s pasando muy mal ac谩 en el mundo terrenal. ¿Te sientes incompleto?".

"Se帽or, yo no quiero cuestionarle su creaci贸n porque tal vez lo m谩ximo que he hecho es una casa de madera con cuatro estacas que se cae cada vez que sopla el viento pero sinceramente estoy algo triste. Intent茅 dejarle mi queja y de hecho hasta llam茅 al n煤mero que usted dej贸 para casos de emergencia pero el buz贸n estaba lleno. No soy ser de andarme quejando, sinceramente disfruto mucho mi estad铆a ac谩 en la tierra pero me gustar铆a plantearle como me siento. Desde el d铆a uno que llegu茅 a este plano, todo ha sido muy colorido, los animales en su mayor铆a juegan conmigo, nos divertimos y algunos hasta me buscan pelea pero no me considero un busca pleitos. Lo complicado comienza cuando observo a las dem谩s especies y me doy cuenta que simplemente estoy solo. Todos tienen a quien admirar, alguien a su lado con quien caminar, que los levante cuando la brisa pegue fuerte, que los escuche y aconseje. Todos tienen quien le de color a su vida, quien le ense帽e a ver el vaso medio lleno o simplemente quien los escuche por las noches y se r铆a de sus chistes malos. Aunque he intentado contarle mis chistes a todo mundo pero nadie los entiende. Quiero alguien a quien amar, respetar, proteger y claramente tambi茅n me proteja. Yo s茅 que es mucho pedir pero ¿Puede conseguirme alguna compa帽era?". Coment贸 el hombre. 

Al final del mon贸logo, el creador estaba sin palabras. No entend铆a que ped铆a este hombre porque en base lo hab铆a hecho a su imagen y semejanza, ¿Qu茅 necesitaba? Ten铆a los parajes m谩s hermosos, el clima que quisiera, pod铆a vivir en el lugar que m谩s le gustara, probar todos los frutos y a煤n as铆 ten铆a exigencias. Pasado un rato, luego de pensar mucho y entender que tal vez el hombre es el ser m谩s complicado de su creaci贸n, Dios dijo: "Hagamos un trato, buen hombre. Te dar茅 lo que deseas pero antes tendr谩s que escucharme. Lo he pensado mucho, no digamos mucho, much铆simo y aunque en principio no entend铆a tu solicitud, he determinado que tienes raz贸n. Necesitas una pareja a tu lado, alguien que te comprenda y que le de luz a tu mundo. Por esa raz贸n, necesitar茅 tres cosas. La primera es una costilla, de all铆 elaborar茅 a la mujer que mereces en tu vida pero eso no significa que sea de tu propiedad. Ella es libre como el viento, fuerte como el sol por las ma帽anas, dulce como la miel y majestuosa como la luna. Mi segunda petici贸n ser谩 que la escuches, ella te dir谩 lo que necesita, lo que necesitas en tu vida. Lo dir谩 sin m谩s, por eso le he dado el don de comunicarse. De no escucharla te ir谩 muy mal, ella tiene una visi贸n de mundo que no te he dado a ti. Veo que contigo comet铆 muchos errores de principiante as铆 que me encargar茅 de rectificarlos en esta nueva criatura. Por ultimo, te aconsejo que la ames. Ma帽ana cuando despiertes corta algunas flores y despi茅rtala con un beso. Prot茅jela del fr铆o, de las bestias feroces y tambi茅n ens茅帽ale a defenderse. Ella no es menos, ella no es m谩s. Ambos se complementan, est谩n hechos para acompa帽arse no para sofocarse. Si prestas atenci贸n a lo que te digo, no andar谩s deambulando sin rumbo. Ella te dar谩 la direcci贸n que tu barco necesita". 

Feliz el hombre le otorg贸 su costilla al creador, con un poco de miel, flores salvajes, paciencia, humildad y mucha sabidur铆a, Dios cre贸 a la mujer. "¡Me luc铆!" Afirm贸 el creador. Con una sonrisa en el rostro el hombre corri贸 a abrazarla y mientras esto suced铆a, el todopoderoso parti贸 a las alturas. En el camino, se encontr贸 al obediente 谩ngel y este de inmediato le pregunt贸: "Se帽or, pudo arreglar la situaci贸n con aquella criatura que mand贸 a supervisar". Dios sonri贸, afirm贸 con la cabeza y dijo: "Ten铆as raz贸n, peque帽铆n. Era un ser incompleto, al momento de crearlo solo me fije en una paleta de colores pero ya est谩 resuelto. Le acabo de dar sentido a su vida y hasta par de consejos pero necesito un 煤ltimo favor tuyo." El 谩ngel servicial contest贸: "¿En qu茅 puedo ayudarle, se帽or? ¿Qu茅 especie debo vigilar ahora?". El creador se le qued贸 mirando fijamente y dijo: "Eres uno de los 谩ngeles m谩s obedientes que tengo, de hecho dir铆a que el m谩s colaborador. Esta misi贸n estar谩 a tu altura. Necesito que vigiles de cerca al hombre, esa rara especie con la que ven铆as trabajando pero ya no ser谩 para venir a contarme lo que acontece. Estar谩s con 茅l siempre, acompa帽谩ndolo y record谩ndole cada vez que puedas todos los consejos que le di. Ahora que lo pienso, puse mucho esfuerzo en esa nueva compa帽era. La hice con mucho temple, sentimientos, sue帽os y no quiero que esa extra帽a criatura le rompa el coraz贸n. As铆 que ve, acomp谩帽alo y tranquilo que yo tambi茅n mandar茅 a otro 谩ngel para que la acompa帽e a ella. Es m谩s, tengo un nuevo nombre para tu cargo. Desde hoy te llamar谩s 谩ngel guardi谩n". 

As铆 fue, luego de aquella orden el 谩ngel guardi谩n parti贸 a su misi贸n. Cuentan los sabios que al inicio no fue f谩cil el trato entre la rara especie y la nueva criatura pero con el pasar de los a帽os se fueron entendiendo, se fueron conociendo y amando cada d铆a m谩s. 脡l entendi贸 que ella es un alma libre y que deb铆a respetarla. Ella con el tiempo entendi贸, que con la luz que irradiaba pod铆a iluminar ciudades enteras. Hasta el sol de hoy.



FIN



Atte. Ostwald Guill茅n
(AKA El Bastardo)

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