Full width home advertisement

Music

Interviews

Post Page Advertisement [Top]

[Escrito] Soy nocivo

[Escrito] Soy nocivo




Soy nocivo, pretendo saber lo que significa amar y con par de tragos confundo todo con la palabra "follar". No me esperes. No estarĂ© allĂ­ para cuando me necesites, tiendo a fallar repetidamente. Justo cuando grites mi nombre y me quieras a tu lado, estarĂ© comprando besos en alguna esquina. No correrĂ©. Vivo a ritmo, a mi tiempo, a mi modo. Podemos pasarla bien pero debes estar consciente que no me doy mala vida por nada, ni por nadie. Y me disculparás la sinceridad, no me enamoro. Estamos en pleno siglo XXI y aunque me considero un caballero, no esperes flores. Te puedo preparar el desayuno, si despiertas temprano y jugamos en la cama. No me esperes para la cena, no tengo lugar fijo. Como aquĂ­, allá y tal vez más allá. Como dice un buen amigo: Si comes fideos todos los dĂ­as te aburres. No me pongas mala cara, es mejor que sepas todo esto de mĂ­ antes de ilusionarte y marcharme por la madrugada. Soy de los que se visten, salen como gatos y jamás lo vuelven a ver. 


Soy nocivo, te lo he dicho. Me gusta escribir a las cuatro de la mañana y aparecer a la cinco en tu ventana. Invitarte a volar, a cantar Sabina, conocer ParĂ­s sin escala, contar los lunares de tu espalda y cuanto estĂ©s cansada, dejarte en tu cama reposando. Y seguir. No estoy hecho para el compromiso, para la monotonĂ­a, para ver la misma cara todas las noches. Jamás te llenarĂ© la cabeza de versos sin fondo, de alegrĂ­as prefabricadas, de cereal y miel. Siempre sabrás a que hora llego, a que hora me voy. No intentes cambiarme, mira que ni mi propia madre ha podido. Solo ten la certeza de que estoy de paso, disfruta mis abrazos y mis besos. Tal vez nos volvamos a ver. En otro plano, en otra cama, en otro tango. Para bailar conmigo, no necesitas ropa. Andaremos desnudos sin importar el que dirán. Para bailar conmigo, no necesitas corazĂłn, ese dĂ©jalo en tu casa. Soy muy torpe y tiendo a quebrar, fácilmente, las cosas más frágiles. 

Soy nocivo, te lo advertĂ­ pero no más que las dos cajas de cigarrillos que fumas todos los dĂ­as. Soy un vicio que puedes dejar cuando quieras. Uno que puedes cambiar por par de cervezas frĂ­as y una ducha. Mañana partirĂ©, ni cuenta te darás. Solo te dejarĂ© una nota en la mesa que está junto a tu cama, dirá: Gracias por los favores concedidos. 

Y tú entenderás.



Atte. Ostwald J. Guillén




1 comentario:

  1. Increible, el mejor de todos. mi favorito.

    Atte.
    Una fiel admiradora

    ResponderEliminar

Bottom Ad [Post Page]