[Escritos] Amantes Pasajeras

by - viernes, septiembre 11, 2015







- ¿Desde cuándo no respiras? 


- Lo hago todas las mañanas, antes de salir el alba. 


- ¿Solo respiras por las mañanas? 


- Creo que si te levantas muy temprano e inhalas fuertemente, no necesitas más aire por el resto del día. Has tomado lo más puro. 


- Tienes razón, es como todo. Si tomas lo más puro de cada ser, no necesitas más. 


- Exacto. Así me paso contigo. Te conocí cuando eras soñador, creías en la magia de los ocasos, tenías fe en la humanidad, todavía decías que el amor y la fidelidad existía. Todo un principiante en esto de amar. Un mañana, luego de pasar toda la noche en vela observando tus pestañas, me levanté de la cama. Esa misma cama que nos observo siendo uno, dos y hasta tres. Te acaricié el cabello, bese tu espalda y me llevé lo más puro de ti. 


- Lo sé. Desde allí no he vuelto a ser el mismo, deja de reprocharme cada vez que puedes lo duro y difícil que es todo esto. 


- Tranquilo, aprenderás con el tiempo a caminar. No necesitas alas para ver los paisajes más hermosos. Tampoco fe en la humanidad, la magia de los ocasos o creer en el amor y la fidelidad. 


- ¿Qué necesito? ¿Qué mierda necesito? 


- Perdonar. Pasamos por la vida de otras personas para enseñarles cualquier tipo de lección. Yo estaba de paso, siempre lo supiste. Mi destino verdadero es París, cada madrugada lo susurre a tu espalda. Tú aceptaste todas las condiciones de nuestro contrato. 


- ¿Qué es perdonar? No entiendo lo que dices. Deja de parafrasear a mis escritores favoritos y grítame en la cara justo lo que necesito entender. 



- No gritaré, no soy de ese tipo de personas. Solo encenderé un cigarro y me marcharé. ¿Qué necesitas? Ya te lo dije, es simple. Necesitas perdonar. Aprender a perdonar. A dejar de volar y caminar por tierra firme, necesitas caer, encontrarte, darte cuenta que los humanos estamos hechos de derrotas, de alegrías, de ángeles y demonios. El día que entiendas todo lo que digo, el día que aprendas a perdonar, a no guardarte lagrimas. Ese día, serás realmente libre. Ese día, dejarás de enamorarte de amantes pasajeras como yo. Hasta pronto.




Atte. Ostwald J. Guillén


You May Also Like

0 comentarios